Os voy a confesar que este es el peor rato que paso en las bodas.
Después de un intenso día, persiguiendo el momento, pendiente del mínimo detalle para que todo quede grabado en las tarjetas de memoria de mi cámara, cuando empezamos a relajarnos por que el trabajo está casi hecho y dan en pasar camareros con bandejas llenas de mmm...... MANJARES!! para que los invitados vayan matando el gusanillo, ese, ese es el momento en el que peor lo paso, tienen todas las bandejas tan buena pinta que...
Menos mal que siempre alguien te toca el hombro y te sorprende con una copa bien fría y unos pinchitos deliciosos que nos ayudan a pasar ese momento.
GRACIAS a todos los novios por acordarse de nosotros en ese preciso momento ;-)





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